Donación de un terreno fiscal para cementerio islámico

Foto: Sin autor / PxHere – Redacción: 31 de mayo de 2018
“Uruguay tendrá su cementerio islámico. Estará en el cementerio del Norte”[i]. Esta noticia de que la Junta Departamental de Montevideo había aprobado por unanimidad que se cediera, sin costo, unas hectáreas del cementerio del norte a la comunidad musulmana, no puede más que causar alegría. Se trata de una muestra de verdadera libertad religiosa, propia de los países auténticamente laicos. El Estado debe favorecer y proteger todas las manifestaciones mediante las que los ciudadanos expresan sus creencias. Pero, la alegría no resulta tal, si en lugar de tomar el hecho aislado lo comparamos con otros similares. Ahí surge, casi inevitablemente, la pregunta: ¿Por qué no se utilizó el mismo criterio ante el pedido de los católicos, de un espacio en la rambla, para emplazar una imagen de la Virgen? Las respuestas podrían ser múltiples y quizás todas ellas sostenidas con argumentos más o menos ciertos o convincentes.
En realidad, el problema y la respuesta son más profundos, por tratarse de una postura estatal de laicidad negativa, que no considera digna de legislación la temática de tipo religioso. Por tanto, cuando hay que decidir al respeto, la resolución queda librada al humor o a la mayoría circunstancial de los legisladores -en este caso ediles- de turno, sin otro fundamento para su voto, a falta de argumentos jurídicos, que el lábil subjetivismo. Todo muy parecido a la arbitrariedad y a la discriminación, si tenemos en cuenta que la negativa a los católicos y la donación a los musulmanes, con muy poca diferencia en el tiempo, fueron decisiones del mismo cuerpo, con los mismos integrantes. Es llamativo, que en el caso del cementerio para los musulmanes, uno de los impulsores de la iniciativa, el edil del Partido Nacional, Diego Rodríguez Salomón, fundamentó su decisión expresando “estar a favor de la libertad de religión y culto, buscando igualdad para todos los ciudadanos”[ii]. La que no existió para los católicos.
“Uruguay tendrá su primer cementerio islámico en Soca”[iii]. Esta noticia, más actual, aunque parezca contradictoria no lo es, ya que el proyecto de cementerio no pudo llevarse a cabo, pues la reglamentación municipal de Montevideo, sobre la forma de enterramiento, no autoriza las costumbres de inhumación propias del Islam. Por este motivo, la comunidad musulmana en Uruguay (1.500 integrantes) realizó la misma solicitud, que antes había hecho a Montevideo, a la Intendencia de Canelones. Esta respondió con más generosidad que la Intendencia capitalina, ya que donó un predio al lado del cementerio de la localidad de Soca, para que la comunidad musulmana construya su propio cementerio. Aquí la reglamentación municipal no interfiere en sus normas religiosas sobre enterramientos.
A todo esto, son muy elocuentes los dichos del Intendente de Canelones, Yamandú Orsi, quien expresara que como Uruguay es un país laico “estas cosas necesitan una consideración novedosa”. Palabras muy simples que revelan la concepción laicista, de considerar lo religioso como una “novedad” carente de legislación, interpretando claramente laicidad como ausencia de lo religioso en el espacio público. No obstante, creemos que al donar un terreno público para un fin exclusivamente religioso, si bien contradice esa concepción laicista, es lo adecuado a una sana laicidad, que debería replicarse en otros casos y con todas las confesiones religiosas sin distinción.
[i] https://www.busqueda.com.uy/nota/montevideo-tendra-su-cementerio-islamico
[ii] https://www.elpais.com.uy/informacion/sociedad/uruguay-tendra-cementerio-islamico.html
[iii] https://www.republica.com.uy/uruguay-tendra-su-primer-cementerio-islamico-en-soca-id720211