Los neopentecostales son una “plaga que aumenta”

Foto: Sin autor / PxHere – Redacción: 18 de noviembre de 2018

“Me preocupa el avance de los ´neopentecostales´. Sector, para no decir una plaga que aumenta, y si me preocupa es porque no sabemos crear una utopía de hombre nuevo en el siglo XXI y nos pisan los talones.” Son expresiones de la Ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz en un grupo de whatsapp, que fueron dadas a conocer por el Diario El País el domingo 18 de noviembre de 2018.

Ante los dichos de Muñoz, el Diputado Álvaro Dastugue -que además es pastor evangélico-, pidió a Muñoz que se retractara de sus dichos. Ante la negativa de la Ministra, el 7 de diciembre presentó contra ella una denuncia penal por“incitación al odio”[i], basado en que las expresiones de la jerarca fueron “injuriantes” y que “han menospreciado la fe que profesan y practican los denunciantes.””[ii] El 11 de abril de 2019, la Fiscalía archivó la denuncia firmada por 700 religiosos contra María Julia Muñoz por no encontrar “elementos para seguir con la investigación porque el mensaje de la ministra no se consideró una incitación al odio, sino una apreciación.”

Estos comentarios no son ni los primeros ni los únicos que refieren a una “preocupación” por el presunto “avance” de grupos cristianos en el ámbito público.  El 26 de setiembre de 2018, en una entrevista realizada por Natalia Gold para El Observador[iii], el Diputado Mahía sostiene que “ha habido un retroceso del pensamiento laico”. Por esa razón, él y algunos colegas identificados “con la esencia de la laicidad”, procuran que “los espacios religiosos no ingresen al Parlamento”, pues advierte “un avance que antes no había”, lo cual le parece “preocupante”. Este “avance” de los evangélicos en el Parlamento, en los hechos, se reduce a que de noventa y nueve diputados, dos son evangélicos. Y si bien es cierto que hay también legisladores católicos, son los evangélicos quienes, por lo general, sostienen con mayor firmeza sus convicciones morales en el Parlamento.

Se hace referencia a las “convicciones morales” de los legisladores y no a sus “convicciones religiosas”, porque la totalidad de los conflictos entre los laicistas y quienes profesan alguna religión, se debe a visiones morales distintas, ya que a nadie se le ocurre legislar sobre el dogma de la Santísima Trinidad, por ejemplo. El conflicto se genera a partir del reconocimiento -o no- de una ley natural y de un derecho natural igual para todos los hombres. Este derecho natural, es anterior a Jesucristo y tradicionalmente ha sido comprendido y dado por válido por personas de las más diversas creencias religiosas, al punto que dos de sus mayores exponentes -Aristóteles y Cicerón- son precristianos. Es invocando ese iusnaturalismo, que legisladores de distintas convicciones y creencias se opusieron a la aprobación de la ley de aborto, de la ley de “matrimonio igualitario” y de la ley trans en el Parlamento. Argumentando desde la razón y la ciencia, no desde la fe.

Es la propia Constitución la que establece, en más de una ocasión, la necesidad de “mantener la moralidad”, de “formar el carácter moral”, de “velar por la estabilidad moral”, etc. Una moral compatible con la innegable filiación iusnaturalista de nuestra Constitución, plasmada en los Artículos 72 y 332 de la nuestra Carta Magna.

El miedo a la “plaga”, parecería estar relacionado entonces, con la defensa que algunos legisladores cristianos han hecho y hacen de la moral objetiva natural. Esto representa, evidentemente, un desafío para quienes promueven una antropología alternativa.

[i] https://www.montevideo.com.uy/Noticias/Dastugue-y-700-religiosos-presentaron-denuncia-penal-contra-Maria-Julia-Munoz-uc704205

[ii] https://www.montevideo.com.uy/Noticias/Fiscalia-archivo-la-denuncia-firmada-por-700-religiosos-contra-Maria-Julia-Munoz-uc715328

[iii] https://www.elobservador.com.uy/nota/legislar-en-el-nombre-de-dios-el-renovado-vinculo-entre-la-politica-y-la-religion-en-uruguay–201892519548